martes, 8 de abril de 2014

Sobre la infértil disputa entre la Razón y la Fe

Por Incómica Incómico – Colaborador de ATEODOM / Asociación de Ateos Dominicanos.
En esto oriente tiene mucho que aportar. El Sanatana Dharma posee varias visiones de la realidad o darshanas, que son "puntos de vistas" en donde conviven los más dispares, desde ateistas y teistas, desde la divinidad personal hasta la divinidad impersonal, desde visiones dualistas a no-dualistas. Es una concepción inclusiva, en donde unas y otras se alimentan, se influyen se complementan.

Todo ser humano es místico por naturaleza, necesita creer en algo, de hecho las creencias son lo que define al ego. Si nos preguntamos honestamente a nosotros mismos ¿quién soy? veremos que lo que creemos ser no es más que una opinión totalmente externa, un concepto, una creencia totalmente impuesta y que asumimos como real y verdadera.

El problema principalmente estriba cuando nuestra devoción innata la cultivamos exclusivamente desde el ámbito dialéctico de la mente. La mente es dual (bidimensional) y es gobernada por la ley de los opuestos. Todo proceso dialéctico en ella que afirma, obligatoriamente excluye o niega un resto, es decir, cuando yo concluyo "esto es negro", es porque afirmo que hay cosas diferentes a ésta que son blancas. En ese contexto, le devoción desarrollada desde la plataforma mental solo puede crecer hacia los extremos, es decir, a medida que se acrecienta solo puede convertirse en fanática. Por eso la fe ciega es superficial y solo le es dable extenderse hacia los extremos, y no puede crecer en profundidad...

Por eso el sabio no se detiene o pierde su tiempo intentando debatir si existe o no un dios, el sabio es eficiente en su búsqueda y recurre a dudar lo que tiene más a la mano: el mismo (su ego). El Samkhya define que la iluminación solo es dable obtener por gracia. El jñana y el vedanta a través de la atención, de la observación y el discernimiento. El Bhakti a través de la devoción y entrega total a Dios.

Pero llegado a un punto de desarrollo interno de nosotros mismos y de integración, los diversos aspectos en principio incongruentes se integran de modo que el que ama conoce y sabe, y el que sabe y conoce ama...
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